27 En 2012
Manual para canallas / Que tus sueños no sean boicoteables
Nunca tuvimos casa propia, siempre rentábamos en vecindades donde aceptaran a una mujer sola con hijos. Y por consecuencia, tampoco tuvimos mascotas. Algo un tanto trágico para cuatro chamacos huérfanos de cariño.
Sindicación